martes, 29 de noviembre de 2011

Ultima Estrella

Esta es mi noche. No porque sea suave, fría como todas o menos oscura que las demás. No. Lo es porque allá arriba solo se posa una y solo una, la última estrella. Esta allí sola y no deja de brillar, las demás le han abandonado, porque esta noche ella es la protagonista. No es porque yo sea aquella estrella, es lo que me recuerda, lo que remueve en mí y me hace volver a vivir aquellas épocas. Esa estrella me recuerda a ti, me recuerda como por fin vencí mi timidez y te hable. Me recuerda como por primera vez te halague, y te gusto. Me recuerda como por primera vez te llame. Revive en mi nuestra primera cita, aquella tan improvisada y poco usual, me recuerda todo lo que hice por lograr aquella primera visita. Por ese primer e inolvidable beso. Si esa estrella eres tú. Lo es porque, esta allí sola a pesar de haber tantas en el cielo, ella resalta, es más bella esta noche. Como tú siempre fuiste más bella de entre las demás, como tú fuiste la única que me miro con aquellos ojos, que me revivieron después de haber perdida miles de batallas y haber estado a punto de desfallecer. Definitivamente eres tú, porque esta tan lejos que no la puedo alcanzar, así como cuando te prometí bajarte el cielo para que con su azul adornara tu mirada, o cuando prometí pintarte las estrellas para podértelas regalar. Nunca cumplí esas promesas. Y esta noche, aquí fuera, viendo como mi esperanza se extingue en el símbolo de un horrible cigarrillo, el más amargo de todos, acompañado de este vaso que esta medio vacío, este vaso de frio licor que ahoga mi loca pena. Esta noche veo esa estrella y lo que nunca alcance, porque pude amarte pero no darte todo lo que de mí, tú merecías. Y estas lagrimas de inmensa pena, se confundirán con el roció de la mañana, para que nadie nunca descubra el porqué aquel hombre que camina solo por la noche, solo se sienta allí para ver una estrella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario